Determinando la factibilidad de la incubadora
Estimados amigos, en base a sus consultas veo que existe mucho interés en como determinar si una incubadora de empresas es viable en un determinada comunidad, por ello me tome algo de tiempo para preparar el presente artículo que espero sea de su interés. Lógicamente estas son sólo primeras aproximaciones ya que el trabajo detrás de la creación de una incubadora tiene muchos niveles de complejidad que requieren una mezcla especial de habilidades dentro del equipo gestor.
Es bastante común observar que la persona o institución a cargo de un proyecto para la creación de una incubadora simplemente se lance a la carga sin realizar primero un estudio adecuado de factibilidad. Esto se debe a que no comprenden a cabalidad el proceso de incubación empresarial y es muy probable que comentan errores críticos de juicio y planificación que darán como resultado una incubadora deficiente y de desempeño marginal en términos de resultados.
Consideren que la mayoría de las incubadoras obligan a los emprendedores a entregar un plan de negocios como parte del proceso de admisión. De manera similar las instituciones y profesionales que están desarrollando la incubadora también deben ser capaces de pensar como emprendedores que están lanzando un nuevo proyecto empresarial e invertir parte de su tiempo y recursos en desarrollar un buen estudio de factibilidad y un plan de negocios para la incubadora.
Un estudio de factibilidad permite a los patrocinadores entender el “clima” en la comunidad en la cual deberá desarrollarse la incubadora, el mercado para los servicios que la incubadora propone proveer y el esfuerzo necesario para implementar un programa de actividades viable. Con suficiente información, se puede llegar a una buena decisión en cuanto a la viabilidad de la incubadora. Si deciden seguir adelante, el estudio entregará las bases para realizar una programación de los pasos requeridos para comenzar las operaciones de manera adecuada.
Los elementos esenciales de un estudio de factibilidad son:
+ Identificar y entender el mercado.
Al igual que cualquier emprendedor, el encargado del proyecto debe explorar el potencial del mercado disponible para la incubadora. Identificar y comprender las necesidades de su mercado es el factor más importante para determinar la factibilidad de una incubadora. Para ayudarlos, la investigación debe responder al menos las siguientes preguntas:
- ¿Cuántas empresas se crearon en la comunidad en el último año?
- ¿Cuántas organizaciones y profesionales apoyan a las nuevas empresas?
- ¿Estos sistemas de apoyo son efectivos?
- ¿La creación de nuevas empresas ayudara al desarrollo de la comunidad?
Al desarrollar el estudio y realizar estas preguntas, los potenciales patrocinadores y emprendedores comenzaran a considerar la idea de una incubadora de empresas, lo que puede estimular la demanda por estos servicios. Los grupos objetivos de estas rondas de entrevistas son:
- Funcionarios bancarios (gerentes, jefes plataforma Empresas, ejecutivos de crédito), abogados y contadores. Ellos deberían estar habituados a tratar con las nuevas empresas que se están creando en la comunidad, se debe averiguar con cuantas empresas nuevas trabajaron en los últimos doce meses y si alguna de ellas tiene las características adecuadas para ingresar a la incubadora.
- Autoridades públicas comunales, provinciales y regionales. Es importante pedirles a ELLOS que describan las características y funciones de una incubadora de empresas, de manera que se sientan parte del proceso, también es central dejar claramente establecido si están dispuestos a entregar su apoyo cuando sea requerido.
- Líderes empresariales o gerentes de grandes empresas locales. ¿Tienen proyectos que les gustaría desarrollar?.
- Autoridades universitarias o de educación superior. ¿Tienen tecnologías que puedan comercializarse?, ¿los alumnos de pre y post grado tienen interés en crear nuevas empresas?.
- Inversionistas ángeles. ¿Les han ofrecido oportunidades de negocios en el último tiempo?, ¿han financiado algún proyecto local en los últimos meses?.
- Representantes de la Cámara de Comercio. ¿Qué servicios proveen para los emprendedores locales?, ¿qué servicios se necesitan?, ¿existen oportunidades de colaboración?.
- Departamento de patentes municipales. ¿Cuántas empresas se han creado en el último año?, ¿en los últimos cinco años?, ¿qué tipo y tamaño de empresas?.
- Empresas consolidadas. ¿Estarían interesadas en crear alianzas para desarrollar nuevos proyectos empresariales dentro de la incubadora o a proveer apoyo a las empresas incubadas?.
Las actividades exploratorias relacionadas con probar el concepto de incubación propuesto y definir el mercado también tienen como efecto secundario estimular el desarrollo de proyectos emprendedores y dar inicio al proceso de educación de la comunidad.
Si se quiere, existen dos tipos de “clientes” de la incubadora, Por un lado la comunidad a través de las instituciones patrocinantes, provee recursos, voluntarios, emprendedores y proyectos, todo esto con la intención de obtener una fuente de empresas viables capaces de proveer empleos, expandir la base impositiva y quizás algunos efectos secundarios como la revitalización de la economía de un barrio (como lo que se intento hacer con la incubadora de la I. Municipalidad de Rancagua en el barrio Baquedano).
Si el profesional a cargo del proyecto puede convencer a los líderes de la comunidad que la incubadora es capaz de facilitar el proceso de creación de empresas, ayudarlas a crecer y crear empleos de calidad, ellos deberían estar dispuestos a prestar su apoyo para la obtención de los fondos necesarios para la implementación, puesta en marcha y operación de la incubadoa durante el período necesario para alcanzar la sustentabilidad. Ahora, el gerente del proyecto debe tener claro que puede haber empresarios o funcionarios públicos que no sólo no ayudarán, sino que incluso harán todo lo posible por sabotear el proyecto, por toda clase de razones, ojo con las motivaciones estás pueden no ser evidentes a primera vista, recuerden investigar a sus asociados y su historia.
Si no se puede lograr este tipo de compromiso, esto puedo indicar que esa comunidad no es un mercado adecuado para la creación de la incubadora. Esto puede deberse a que los líderes empresariales y políticos locales sienten que existen suficientes sistemas de apoyo a la creación de empresas y que invertir en una incubadora sería “redundante”.
Al conversar con la Cámara de Comercio local, las organizaciones de fomento productivo estatal, las escuelas de negocios, empresarios, inversionistas y directores de extensión de las universidades locales, el responsable del proyecto debería ser capaz de dimensionar el mercado por medio de los servicios que los emprendedores requieren.
Excepto en comunidades pequeñas o en el caso de incubadoras orientadas a clusters o mercados específicos, el suministro de proyectos empresarizables no debiera ser un obstáculo para la creación de la incubadora. Si los servicios de la incubadora son de una calidad adecuada y pueden ser ofrecidos a un precio atractivo, la experiencia observada en EEUU, Europa, Brasil e incluso Chile indica que surgirán suficientes candidatos para generar un flujo de negocios adecuado para asegurar los ingresos de la organización, lo cual es indispensable para ser sustentable en el mediano y largo plazo.
+ Educar a los patrocinadores y líderes comunitarios.
El proceso de evaluación de la factibilidad debe estimular a que los líderes políticos y empresariales de la comunidad se informen sobre las incubadoras de empresas, de manera que se genere interés y se de inició al proceso de gestión de expectativas. Un estudio de factibilidad debe incluir un fuerte componente de educación para asegurar que los patrocinadores comprendan los elementos básicos del funcionamiento de una incubadora.
Otro efecto importante del estudio de factibilidad es que la comunidad y los patrocinadores desarrollen una visión común del propósito y objetivos del programa, su rol dentro de la estrategia de desarrollo regional y dimensionen los recursos que serán necesarios para lanzar y sostener operando a la incubadora.
Adicionalmente es conveniente que delegaciones de los representantes de la comunidad visiten incubadoras que estén en funcionamiento. Yo organice dos giras de trabajo con los directores regionales de las instituciones de fomento productivo estatal y un representante de alto nivel de la principal asociación gremial. En estas giras visitamos cuatro incubadoras, con diferentes focos y estrategias para atraer proyectos, esto permitió generar una base de trabajo común y conseguir el apoyo de los participantes lo cual fue clave en los pasos siguientes.
Otras actividades que pueden ayudar a fortalecer el grupo de trabajo son la asistencia a seminarios o a la conferencia anual de la asociación de incubadoras, también recomendaría que se gestione reuniones y/o visitas a los patrocinadores de incubadoras exitosas, de manera que los líderes con los que tendrás que trabajar vean un ejemplo exitoso y se involucren a fondo en el proyecto.
+ Identificar los obstáculos.
Los problemas a los que nos podemos ver enfrentados al crear una incubadora son:
- Insuficientes financiamiento para costear los estudios de factibilidad, implementación y puesta en marcha (generalmente los primeros tres años).
- Apoyos “falsos” (o peor aún, “envenenados”) provistos por organizaciones que ya ofrecen otros programas de asistencia empresarial y que pueden ver a la incubadora como una competencia. Este tema es tremendamente sensible y requiere que el gerente del proyecto conozca en detalle las motivaciones de su interlocutor.
- Disputas sobre el propósito y objetivos de la incubadora, con cada una de las instituciones patrocinantes tratando de imponer su propia agenda, que pueden no ser compatibles.
- Presiones de uno de los patrocinadores para imponer a “sus” candidatos como miembros del equipo profesional de la incubadora.
Un estudio de factibilidad bien definido y ejecutado de manera correcta, es una excelente herramienta para realizar una evaluación rigurosa de los obstáculos y problemas que pueden surgir en el camino, de manera que se pueda identificar los recursos necesarios y la estrategia adecuada para superarlos.
