Tres Principios para el Desarrollo de una Incubadora
En esta ocasión quisiera comentar tres principios básicos para guiar la creación de una incubadora de empresas éxitosa. Estos son:
A.- EL FOCO DE LAS ACTIVIDADES Y DE LOS RECURSOS DE LA INCUBADORA DEBE SER EL DESARROLLO DE NUEVAS EMPRESAS.
Muchas incubadoras de empresas han sido creadas como una estrategia para responder a condiciones de baja actividad economica, teniendo como objetivo final la creación de empleos, sin embargo muy pocas han logrado cumplir este objetivo.
Una de las razones es que las incubadoras pueden tener una misión confusa con múltiples objetivos, como por ejemplo promover el emprendimiento, contribuir al desarrollo productivo de la comunidad, comercializar tecnologías desarrolladas dentro de la universidad o revitalizar un sector deprimido dentro de una ciudad, ello genera dispersión en los esfuerzos del personal de la incubadora.
Todos estos objetivos serían más facilmente logrados si se permitiera que la incubadora tuviera como única misión y objetivo la creación de empresas, concentrando sus esfuerzos en identificar y apoyar de manera efectiva al mayor número de emprendimientos posible, lo que aumenta su base de negocios potenciales.
El razonamiento detrás de esta premisa es simple: cuando las empresas crecen y se desarrollan generan empleos, mientras más personas obtienen trabajos, más dinero ingresa a la economía local, el ánimo de la población mejora y se produce el ansiado desarrollo economico.
No focalizar la misión de la incubadora en la creación de nuevas empresas genera un serio elemento de riesgo en la viabilidad futura de la organización.
B.- ADMINISTRE LA INCUBADORA COMO UNA EMPRESA, REDUCIENDO LOS GASTOS CORRIENTES Y DESARROLLANDO UNA ORGANIZACIÓN AUTOSUSTENTABLE Y EFICIENTE.
Es necesario que las instituciones y profesionales involucrados en la creación de una incubadora de empresas reconozcan que esta también es un emprendimiento que debe vencer los mismos desafíos de una nueva empresa. La incubadora debe desarrollar un plan de negocios, seleccionar al personal adecuado, asegurar financiamiento y posteriormente desarrollar y adaptar servicios adecuados a las necesidades de los emprendedores y sus proyectos.
Incluso despúes de comenzar sus operaciones, las incubadoras deben actualizar permanentemente su plan de negocios, seleccionar personal de reemplazo, administrar los fondos asignados y el flujo de caja generado por los clientes, además de crear nuevos servicios para adaptarse a las cambiantes necesidades y/o requerimientos de los clientes.
La única manera de lograr realizar este proceso de manera efectiva es que la organización sea gestionada igual que una empresa, independientemente de si la personalidad jurídica (con o sin fines de lucro). Al desarrollar este enfoque, la incubadora toma un rol de liderazgo por medio del ejemplo, generando un modelo a imitar por parte de las empresas incubadas.
Desafortunadamente, muchas incubadoras han sido concebidas y gestionadas como “proyectos subsidiados”, con poca atención a los resultados economicos, de esta manera el gerente y probablemente parte del personal se enfocan en la búsqueda y obtención de nuevos subsidios, generación de relaciones públicas, reuniones de directorios y en la generación de redes de apoyo, que en el mundo corporativo podrían calificarse de gastos no asociados con la producción.
Como resultado de este enfoque el gerente y su personal pierden horas valiosas que se podrían utilizar en el desarrollo de empresas exitosas que, al final del día, es el producto y razón de ser de la organización.
C.- DESARROLLAR SERVICIOS Y PROGRAMAS SOFISTICADOS QUE PUEDAN SER ADAPTADOS A SUS NECESIDADES Y DIFERENTES ESTADOS DE DESARROLLO.
Para desarrollar empresas exitosas, una incubadora debe desarrollar programas diferenciados que puedan satisfacer las diferentes necesidades de sus clientes, esto debido a que cada proyecto es distinto y tiene necesidades únicas, por lo que una solución “universal” probablemente no sea de utilidad para la mayoría de las empresas incubadas.
Las incubadoras más exitosas en general tienen un enfoque flexible para sus servicios de asesoría, tutoría y servicios generales, que se entregan adaptados a las reales necesidades y estado de desarrollo de la empresa. En esta fase es importante que la incuadora evalue caso a caso, ya que en general el emprendedor no tiene claro que tipo de apoyo necesita.