<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Diez Buenas Prácticas de Incubación Empresarial</title>
	<atom:link href="http://incubacionempresas.wordpress.com/2007/10/04/diez-buenas-practicas-de-incubacion-empresarial/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://incubacionempresas.wordpress.com/2007/10/04/diez-buenas-practicas-de-incubacion-empresarial/</link>
	<description>Creación, funcionamiento y lógica detrás de las incubadoras de empresas</description>
	<lastBuildDate>Fri, 20 Feb 2009 00:43:00 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: maistro</title>
		<link>http://incubacionempresas.wordpress.com/2007/10/04/diez-buenas-practicas-de-incubacion-empresarial/#comment-4</link>
		<dc:creator>maistro</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Oct 2007 16:46:12 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://incubacionempresas.wordpress.com/2007/10/04/diez-buenas-practicas-de-incubacion-empresarial/#comment-4</guid>
		<description>Ok. Comprendo muy bien la idea de las incubadoras. Ese es el modelo que el gobierno está aplicando aquí en México. Sin embargo, y como sugieres en uno de tus posts, creo se está convirtiendo (o se ha convertido) en una moda (ojalá me encuentre en un rotundo error). Por otro lado, observo un problema de fondo.
 
Para comenzar, considero que hacer empresa es, sobre todo, un proceso creativo. Más aún cuando queremos entrar en el terreno de proyectos verdaderamente innovadores y, por lo mismo, que puedan detonar un auténtico crecimiento en la actividad económica de una localidad en particular.

Si hablamos de procesos creativos, entonces podríamos estar hablando de rompimiento de paradigmas. Es decir: quien hace empresa de una manera innovadora debe ser capaz de mirar más allá de los modelos preestablecidos. Debe ser capaz de enfrentarse y cuestionar la ortodoxia. Debe ser capaz de transgredir un sistema (¿agotado?) que sólo produce marginalidad.

El problema, entonces, es que podemos tomar el modelo que sea, pero si lo constreñimos a una serie de formalismos, pasos a seguir y procedimientos; éste se volverá rígido y no promoverá cambio alguno. Seguirá reproduciendo el actual estado de las cosas: el sistema actual de producción de marginalidad.

Es necesario -fundamental- tomar riesgos, no tenerle miedo al fracaso y, sobre todo, ver lo que nadie está pudiendo ver. Esto último hasta el nivel de que te digan: &quot;estás loco&quot;. Este comentario se lo dijeron a un muy buen amigo, también empresario, cuando salió de Brasil y se aventuró a tomar un segmento del mercado mexicano de IT. Cuando le pregunté si en ese momento sabía lo que estaba haciendo, me miró a los ojos y me dijo: &quot;la verdad, no tenía ni idea de lo que iba a suceder&quot;. La empresa de mi amigo ahora posee el 20% de este sector en México y ya está buscando qué más hacer. Y aquí viene el otro punto: es -también fundamental- tener los ojos bien abiertos.

Ahora me pregunto: ¿qué pasa cuando un modelo de incubadoras está en manos de personas que no saben qué es hacer empresa?, ¿qué pasa cuando las reglas de juego no permiten actos en apariencia descabellados?, ¿qué pasa cuando los encargados de fomentar la promoción del &quot;espíritu emprendedor&quot; lo inhiben?

Hacer empresa -sobre todo en el terreno de la innovación- es un juego de prueba y error. Hay que saber jugar. Y así como es importantísimo tener sueños, sueños grandes, muy grandes, como decía William Faulkner: &quot;para no perderlos de vista&quot;; es necesario saber tomar decisiones en el corto plazo, decisiones que no respondan a un plan específico (y rígido), sino a una determinada manera de ver la realidad, una que nadie haya podido ver antes, porque sino no estaríamos hablando de innovación, de incursionar en algo absolutamente nuevo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Ok. Comprendo muy bien la idea de las incubadoras. Ese es el modelo que el gobierno está aplicando aquí en México. Sin embargo, y como sugieres en uno de tus posts, creo se está convirtiendo (o se ha convertido) en una moda (ojalá me encuentre en un rotundo error). Por otro lado, observo un problema de fondo.</p>
<p>Para comenzar, considero que hacer empresa es, sobre todo, un proceso creativo. Más aún cuando queremos entrar en el terreno de proyectos verdaderamente innovadores y, por lo mismo, que puedan detonar un auténtico crecimiento en la actividad económica de una localidad en particular.</p>
<p>Si hablamos de procesos creativos, entonces podríamos estar hablando de rompimiento de paradigmas. Es decir: quien hace empresa de una manera innovadora debe ser capaz de mirar más allá de los modelos preestablecidos. Debe ser capaz de enfrentarse y cuestionar la ortodoxia. Debe ser capaz de transgredir un sistema (¿agotado?) que sólo produce marginalidad.</p>
<p>El problema, entonces, es que podemos tomar el modelo que sea, pero si lo constreñimos a una serie de formalismos, pasos a seguir y procedimientos; éste se volverá rígido y no promoverá cambio alguno. Seguirá reproduciendo el actual estado de las cosas: el sistema actual de producción de marginalidad.</p>
<p>Es necesario -fundamental- tomar riesgos, no tenerle miedo al fracaso y, sobre todo, ver lo que nadie está pudiendo ver. Esto último hasta el nivel de que te digan: &#8220;estás loco&#8221;. Este comentario se lo dijeron a un muy buen amigo, también empresario, cuando salió de Brasil y se aventuró a tomar un segmento del mercado mexicano de IT. Cuando le pregunté si en ese momento sabía lo que estaba haciendo, me miró a los ojos y me dijo: &#8220;la verdad, no tenía ni idea de lo que iba a suceder&#8221;. La empresa de mi amigo ahora posee el 20% de este sector en México y ya está buscando qué más hacer. Y aquí viene el otro punto: es -también fundamental- tener los ojos bien abiertos.</p>
<p>Ahora me pregunto: ¿qué pasa cuando un modelo de incubadoras está en manos de personas que no saben qué es hacer empresa?, ¿qué pasa cuando las reglas de juego no permiten actos en apariencia descabellados?, ¿qué pasa cuando los encargados de fomentar la promoción del &#8220;espíritu emprendedor&#8221; lo inhiben?</p>
<p>Hacer empresa -sobre todo en el terreno de la innovación- es un juego de prueba y error. Hay que saber jugar. Y así como es importantísimo tener sueños, sueños grandes, muy grandes, como decía William Faulkner: &#8220;para no perderlos de vista&#8221;; es necesario saber tomar decisiones en el corto plazo, decisiones que no respondan a un plan específico (y rígido), sino a una determinada manera de ver la realidad, una que nadie haya podido ver antes, porque sino no estaríamos hablando de innovación, de incursionar en algo absolutamente nuevo.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Buenos Aires Me Duele</title>
		<link>http://incubacionempresas.wordpress.com/2007/10/04/diez-buenas-practicas-de-incubacion-empresarial/#comment-3</link>
		<dc:creator>Buenos Aires Me Duele</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Oct 2007 14:28:37 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://incubacionempresas.wordpress.com/2007/10/04/diez-buenas-practicas-de-incubacion-empresarial/#comment-3</guid>
		<description>¿cuanto cuesta?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¿cuanto cuesta?</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
