La Primera Incubadora de Empresas
Joseph L. Mancuso de Batavia, Nueva York ha estado en el negocio de la incubación de nuevas empresas por más tiempo que nadie , hace más de cuarenta años atrás combino cerca de 93.000 metros cuadros de espacio vacío con su deseo de poner a la gente a trabajar, para ello creo en 1959 la primera incubadora de empresas de los EEUU. Actualmente Mancuso sigue trabajando en el Batavia Industrial Center entregando su experiencia y asesoría como Gerente (CEO) de este negocio familiar.
”Todavía creo que mi propósito es ayudar a las personas a trabajar”, su hijo Tom Mancuso, es el Presidente del Mancuso Business Development Group, que opera el centro, otros dos hijos también trabajan en la organización que gestiona a esta incubadora de uso múltiple, esto porque acoge a una gran variedad de clientes que van desde artesanos, ONG´s, artistas y empresas de manufacturas y tecnología.
La suerte y un productor de pollos llevaron a la familia hacia la incubación de empresas, la historia comienza cuando Massey Ferguson cerro su planta en Batavia en 1958, dejando libres 93.000 metros cuadrados de una planta industrial de varios pisos y generando esta comunidad de 16.000 habitantes un 20% de desempleo. La Cámara de Comercio local no pudo encontrar un nuevo arrendatario del tamaño de Massey, asi que la familia Mancuso la compro.
Ellos estaban ligados a la situación debido a que el padre de Joseph – Ben Mancuso - fue el presidente de la planta hasta su cierre, por ello quería ayudar a resolver la situación, para ello le pidió a su hijo que encontrara algún interesado en arrendar el edificio. Una misión que parecía imposible pero que no asusto a Joseph.
Le tomo cerca de un mes darse cuenta que ninguna gran empresa estaba dispuesta a instalarse en Batavia, por lo que decidió llenar su edificio un pedazo a la vez: “Mi primer arrendatario utilizaba un espacio de 185 mts2, me di cuenta que era irreal tratar de atraer a las grandes corporaciones a un pueblo como Batavia, era más interesante ir tras los peces más pequeños”, con esta estrategia fue capaz de llenar los espacios disponibles en los tres primeros pisos del edificio.
En esta etapa una empresa dedicada a la producción de pollos le arrendó un espacio de 7400 mts2, “al ver lo que ellos hacían, me di cuenta que nosotros en ver de incubar pollos, incubábamos empresas”. Por lo tanto fue muy lógico llamar al proceso que desarrollaba “incubación” ya que no sólo arrendaba espacios baratos a las empresa sino que también les ofrecía una serie de servicios de apoyo, como secretarias compartidas, acceso a financiamiento, los cuales eran desarrollados en la medida que los inquilinos las iban requiriendo.
”La primera cosa que me llamo la atención es que la mayoría no sabía nada de contabilidad, yo tenía una secretaria que era muy eficiente en esas tareas, asi que permitía que usaran su asesoría por algunas horas”. “Por otro lado, me di cuenta rápidamente que obtener financiamiento era un gran problema para sus clientes, por ello en algunos casos actuamos como aval ante un Banco o incluso nosotros dimos créditos directos, también observe que algunos empresarios y amigos estaban dispuestos a invertir en las empresas que se estaban creando, algunos perdieron dinero y otros hicieron ganaron dinero, lo hicimos juntos pero es un tema muy arriesgado”.
Fuera de los servicios de asesoría, Mancuso realizaba la mantención de los edificios (algunos de los cuales habían sido construidos antes del año 1900) y facilitaba sus camiones para que las empresas pudieran mover y distribuir sus productos.


En las fotos anteriores se puede observar parte de una oficina tipo LOFT en el BIC y parte del área de almacenamiento, que es otro servicio que entrega el BIC a sus clientes.
El fracaso no era una opción para Mancuso o para las compañías que estaban incubadas, el se rehusaba a escuchar a quienes creían que no podían tener éxito, sólo les preguntaba “¿porqué no?” y hacía todo lo posible por ayudarlos.
Una vez que la comunidad vio lo que la incubadora podía hacer, las empresas empezaron a buscarlo de manera activa. Probablemente el éxito de la incubadora se debe al apoyo de una familia que sabía que se necesita para surgir en el mundo de los negocios ya que poseían una ferretería, tres concesionarios automotrices, un salón de baile y un restaurant además de varias propiedades en la ciudad.
Contar con personal dedicado y una fuerte determinación a no fallar mantuvo el centro abierto en los primeros años: “Nos tomo entre cinco y seis años antes de lograr ingresos suficientes para pagar las cuentas, pero todavía teníamos mucho espacio para arrendar”. Las empresas incubadas eran más de 100 y daban empleo directo a 450 personas, lo cual todavía eran menos que los 1.200 empleos que entregaba Massey Ferguson y que se había transformado en la meta de Mancuso.
Actualmente la incubadora BIC a graduado más de 1,100 empresas, la mayoría de las cuales se han instalado en Batavia o en el condado de Genesee.
En ocasiones las acciones de Mancuso han generado retornos inesperados, en una ocasión el entrego al Board of Cooperative Education (BOCE) arriendo gratis con el compromiso que comenzaran a pagar una vez que estuvieran funcionando de manera normal. Esta organización comenzó enseñando a jóvenes como soldar y reparar vehículos. Se desarrollo hasta llegar a ocupar 9300 mts2 dentro de la incubadora (por los que pagaba arriendo) y eventualmente construyo su propio edificio. “Ahora nosotros los llamamos a ellos para que nos ayuden, entrenando soldadores, carpinteros o cualquier cosa que necesitemos para mantención, adaptación de espacios o proveer servicios a nuestros clientes”. BOCE también apoya las actividades de la incubadora por medio de un programa de entrenamiento para integrar efectivamente a los jóvenes y adultos al mercado laboral.
Según recuerda Mancuso “En los comienzos yo no tenía un concepto sobre incubación, pero sabía que estábamos haciendo algo diferente y que nadie había hecho hasta el momento según puedo recordar”.
Basado en el artículo “The First Business Incubator” escrito por Carol James (NBIA).
me gustaria conseguir por favor el mail de El Señor Cristian Toledo
MARTIN BARRANDEGUY
Octubre 4, 2007 a 2:29 pm